miércoles, 30 de julio de 2025

El sariñenense Juan Gerona, un ciudadano universal

El eminente jurista y traductor sariñenense Juan Gerona Peña es el protagonista de la biografía que acaba de publicar su paisano Juan Yzuel, quien lleva a cabo en las últimas semanas un intenso programa de presentaciones del libro en distintos lugares la región para dar a conocer esta obra que pretende difundir la talla de este importante aragonés, tan desconocido hasta ahora que ni siquiera figura en la Wikipedia.

Juan Yzuel, durante la presentación del libro en Sesué. Foto del autor del blog.
Juan Yzuel, durante la presentación del libro en Sesué. Foto del autor.

Hace unos días asistí a la presentación del libro, titulado 'Ciudadano del mundo: bigografía de Juan Gerona Peña', que tuvo lugar en Sesué, en el valle de Benasque, en la Ribagorza, comarca en la que no faltan convocatorias culturales durante la época estival.

Juan Gerona nació el 27 de noviembre de 1930 en Sariñena, donde su padre, Juan Gerona Almech, ejercía como notario. Tanto él como su mujer, Concepción Peña, provenían de Zaragoza.

Tras estudiar sus primeras letras en Sariñena, Boltaña y Calatayud, Juan Gerona Peña hizo el bachillerato en Manresa, cuya notaría ocupó su padre al acabar la Guerra Civil. En la enseñanza secundaria destacó por su enorme facilidad para el aprendizaje de los idiomas. Al terminar, estudió en las universidades de Salamanca y de Barcelona, donde se licenció en Derecho.

Después aprobó las oposiciones al Cuerpo Diplomático pero su carrera se vio frustrada porque se había casado con una extranjera, la italiana Isolina Fantini, y por una pequeña experiencia en la oposición antifranquista, concretamente en el Frente de Liberación Popular. Fue arrestado en 1959 y cumplió tres años de prisión.

En 1963 se trasladó a Ginebra, donde ocupó un puesto de traductor temporal, y un año más tarde se incorporó a la Sección de Traducciones al español en la sede de la ONU en Nueva York, pues había aprobado el ingreso en el Cuerpo de Traductores de las Naciones Unidas en 1959, poco antes de su paso por prisión. Con el trascurrir de los años, llegó a ser jefe de la sección de lengua española y su labor en la institución contribuyó significativamente al fortalecimiento del español como lengua de trabajo en el ámbito internacional.

Juan Gerona Peña, con su familia, durante el cumpleaños de uno de sus hijos.
Juan Gerona Peña, con su familia, durante el cumpleaños de uno de sus hijos.

Llegó a dominar hasta diez idiomas y fue un gran viajero (visitó un gran número de países por todos los continentes). Apasionado del conocimiento y de la cultura popular, hizo de su casa en Nueva York un lugar de encuentro y amistad para literatos y exiliados hispanoamericanos, algunos de los cuales, como Julio Cortázar, Juan Gelman, José Ángel Valente, Luis Loayza o Eduardo Mendoza, trabajaron con él como traductores en la ONU.

Tras su jubilación, siguió ligado a la ONU y participó como observador internacional en la supervisión de elecciones en Namibia y algunos países centroamericanos.

Y al final, como remarca Juan Yzuel, "una vida azarosa, con tantas memorias, imágenes, recuerdos, conversaciones y encuentros, poco a poco, se la fue llevando el alzhéimer". Murió el 11 de enero de 2003 en Dallas y sus cenizas fueron inhumadas en el panteón familiar en el cementerio de la localidad madrileña de Barajas. En reconocimiento a su trayectoria, el Rey de España le concedió la Medalla al Mérito Civil en 1991.

Portada del libro.
Portada del libro.

El autor del libro, Juan Yzuel, lo conoció de cerca y cultivó su amistad durante su estancia como religioso escolapio en Nueva York, en los años 80, a donde había sido enviado a fundar una comunidad en Brooklyn. Por eso, ahora publica esta biografía, para "saldar una deuda de gratitud dando a conocer a un hombre que, superando muchas dificultades, abrió su corazón con generosidad al mundo y se convirtió en uno de sus ciudadanos universales".

Actualmente, Juan Yzuel, hermano del recientemente desaparecido José Luis Yzuel, es profesor en el Colegio Cristo Rey de Zaragoza, preside la asociación EsperanzARTE y la plataforma Sijena Sí, además de colaborar estrechamente con varias onegés.

Enseña a escribir un diario personal y es autor de su propia bitácora, alcierzo.com, y de la página web diariopersonal.es. Entre sus numerosas publicaciones y artículos destaca la novela 'Lamberto 1.9.9', publicada, al igual que esta biografía, por la editorial Círculo Rojo.

domingo, 20 de julio de 2025

Un gazpacho bien especiado

Hablábamos en la última entrada del blog de lo ricos y nutritivos que son los tomates de temporada que podemos disfrutar en estos meses de verano. Estos frutos son el ingrediente fundamental del gazpacho, una especie de sopa fría o cóctel de hortalizas muy apropiado para los días de calor.

Un vaso de gazpacho, bien surtido de especias como pimienta negra, nuez moscada y cominos. Foto del autor del blog.
Un vaso de gazpacho, bien surtido de especias como pimienta negra, nuez moscada y cominos. Foto del autor.

El gazpacho es una preparación tradicional de la cocina española muy ligada, en sus principios, a las cocinas del sur de la Península Ibérica, aunque habrá que convenir que en la actualidad forma parte ya de los recetarios de prácticamente todas las regiones españolas, incluida la aragonesa. 

Yo lo descubrí hace ya medio siglo, en mi primer paso como pinche de cocina en los meses vacacionales. Fue en los fogones del Hotel Benasque, en donde recalé con apenas 14 años para iniciarme en el arte culinario (comenzando desde abajo, claro está, fregando grandes cacerolas, pelando patatas y cebollas o batiendo cientos de huevos en enormes recipientes para preparar las tortillas de la cena del menú) y procurarme de paso unas ganancias para costearme algunos caprichos el resto del año, aliviando así la economía familiar.

Y allí, a las órdenes de los Valero Llanas (padre e hijo), fui soltándome en la preparación de diferentes platos, siendo el gazpacho uno de los más sencillos y, no por eso, menos suculentos, que primero aprendí.

Un gazpacho bien refrescante para el verano. Foto del autor e blog.
Un gazpacho bien refrescante para el verano. Foto del autor.

Hoy quiero compartir con vosotros aquella receta, que he practicado asiduamente el resto de veranos de mi vida desde entonces. Se trata de un gazpacho que tiene una característica muy peculiar: es una cóctel de vegetales muy especiado, que le da un toque más refrescante y que realza los sabores de los ingredientes. Estos son: tomates, pepinos, pimientos verde y rojo, cebolla, ajo, vinagre, aceite de oliva virgen extra y sal.

Y en cuanto a especias, estas serían las básicas: pimienta negra, nuez moscada y comino. Sin embargo, a mí me gusta añadir algo de jengibre en polvo y, algunas veces, un toque especial con pimientas verde, rosa y blanca.

A mí me encanta el sabor que aportan los cominos al gazpacho. Foto del autor del blog.
A mí me encanta el sabor que aportan los cominos al gazpacho. Foto del autor.

Partiendo de la base de que lo que tiene que predominar es el sabor y el color del tomate, el resto de componentes puede variar en función de los gustos de cada cual. En mi caso, mi predilección por todos los vegetales que lo componen es tal que prácticamente igualo las cantidades de pimientos verdes y pepinos con los tomates. También soy generoso en la presencia de ajo y algo menos en la de la cebolla. 

Pero bueno, como ha quedado dicho, se puede adaptar a diferentes gustos, así que si no sois muy entusiastas del pepino, por ejemplo, se puede reducir esta hortaliza a una presencia testimonial. Lo mismo cabe decir del resto de ingredientes o aliños.

Algunos cocineros son partidarios de agregar a la mezcla unos trozos de miga de pan, que al triturar todo el conjunto hace que la textura sea menos acuosa. Yo evito este ingrediente porque me gusta tomar el gazpacho más como bebida que como salsa que debe tomarse con cuchara.

El tomate rosa es muy apropiado para hacer gazpacho. Foto del autor del blog.
El tomate rosa es muy apropiado para hacer gazpacho. Foto del autor.

Así pues, la elaboración es bien sencilla: se ponen todos los ingredientes en un recipiente y se trituran con la batidora. Se rectifica de sal y de especias y se guarda en la nevera para tomarlo bien frío. Si hemos tenido que prepararlo con premura y no nos da tiempo de enfriarlo convenientemente en el frigorífico, no hay problema en servirlo en vaso o en plato con uno o dos cubitos de hielo.

Se puede comer tal cual o darle un juego de texturas añadiendo en el plato unos trocitos de las verduras empleadas y tostones de pan.

El plato de gazpacho se puede enriquecer con tostones de pan y trocitos de las hortalizas. Foto del autor del blog.
El plato de gazpacho se puede enriquecer con tostones de pan y trocitos de las hortalizas. Foto del autor.

Y para acompañarlo, nada mejor que un buen vino rosado de los muchos que se elaboran en las distintas zonas de Aragón. Una buena elección sería el de Bodega Enate, que hacen con uvas de cabernet sauvignon, cuyo precio en la web de la bodega es de 8,95 euros.

lunes, 14 de julio de 2025

Ya es tiempo de tomates auténticos

El tomate ya está en su máximo esplendor en los huertos y en los mercados. Es una fruta que forma parte de innumerables preparaciones, ya sea como base de salsas, guisos, cocidos o asados. Además, en ensalada es insustituible.

Tomates de temporada que se venden desde hace unas semanas en la Muestra Agroecológica de Zaragoza. Foto del autor del blog.
Tomates de temporada que se venden desde hace unas semanas en la Muestra Agroecológica de Zaragoza. Foto del autor.

Si hay un producto que de verdad merezca títulos reales o imperiales en la huerta española, ése es el tomate. Hablamos, claro está, del tomate de temporada, el que estos días se puede comprar en abundancia de variedades, tamaños y colores en tiendas y mercados. Y éste es un tomate que nada tiene que ver con esos congéneres que parecen de plástico y que están accesibles todo el año, merced a los cultivos intensivos en invernaderos por tierras del sur de España y del norte de África.

Soy de la opinión de que el tomate es la mayor aportación que ha hecho América a la cocina europea, aunque en cuestión de gustos -y más gastronómicos- cada uno es emperador de su propio paladar, y habrá quien ponga por encima del tomate a otros productos que llegaron de ultramar, como el pimiento, la patata, el cacao o el maíz

Productos que se recogen estos días en las huertas de Aragón. Foto del autor del blog.
Cesta con productos de la huerta que ya se recolectan en estas semanas de verano. Foto del autor.

Su sabor es único y su color permite resaltar la presentación de los platos en los que se incluye. Tiene un contenido de azúcar relativamente bajo para ser una fruta (el 3%) y es muy rico en compuestos glutámicos y en aromas sulfurosos, elementos que son más comunes en las carnes que en las frutas, por lo que convierten al tomate en compañero ideal de recetas de carne y en elemento básico para dar sustancia y estructura a las más variadas salsas.

Mi abuelo solía decir que una persona puede subsistir durante mucho tiempo comiendo tan solo tomates y cebollas. Y hacía tal afirmación mientras se regalaba con una ensalada elaborada con ambos productos de la huerta. Claro, que aquellos tomates eran de la variedad rosa de Barbastro, un tipo de tomate de calidad excepcional, grandes en tamaño y hermosos por su color y apariencia. Ni que decir tiene que su aroma y sabor los hacían únicos frente a otras variedades que se cultivan en otras zonas de Aragón.  

Tomate rosa en la plaza del Mercado de Barbastro. Foto del autor del blog.
Venta de tomate rosa de Barbastro en la plaza del Mercado de la ciudad del Vero. Foto del autor.

Además de en ensalada, otras aplicaciones que tiene el tomate en crudo, especialmente agradecidas en los meses de más calor, son las sopas frías, los gazpachos o zumos elaborados con este hortaliza. Para alcanzar el carácter excepcional en estos platos se podrán utilizar tomates rosas y de corazón rojo de los muchos que se cultivan por todas las comarcas de Aragón, o también de las variedades San Pedro y zaragozano. 

Pero deben ser tomates que maduren en la planta, donde acumulan más azúcar, ácido y compuestos aromáticos, elementos que configuran, a la postre, el sabor del auténtico tomate. Hay que tener en cuenta que muchos de los tomates que se venden en los mercados han sido recogidos y embalados cuando todavía están verdes y después han sido estimulados artificialmente con gas etileno, en cámaras de atmósfera controlada, para que se pongan rojos.

Por otra parte, en muchos pueblos de nuestra geografía todavía se practica el embotado del tomate, aprovechando la producción de los meses de verano para conservarlos y consumirlos en los días de invierno. Para este menester van muy bien los tomates con forma de pera, aunque sirve cualquier variedad. Se pueden conservar en crudo o bien preparando ya una salsa de tomate. 

Tomatillas de cuelga en una bodega. Foto de Miguel Carravedo.
Tomatillas de cuelga en una bodega. Foto de Miguel Carravedo.

También hay algunas variedades de tomatillas de cuelga, que se guardan en fresco en las buhardillas y falsas de las casas de los pueblos. Estos contienen proporciones más altas de ácido oxálico y un PH_más bajo, lo que les sirve de autoconservante. Otra forma de conservarlos es desecándolos para rehidratarlos después. Famosos son, así elaborados, los tomates secos de Caspe.

domingo, 6 de julio de 2025

Ulula Sauvignon Blanc, un blanco excelente

Es todo un placer presentaros el nuevo vino de Bodegas Esteban Martín, de la Denominación de Origen Cariñena. Se incluye en la colección Ulula, vinos que miran mucho a la naturaleza, una colección que comenzó hace seis años con el tinto de garnacha y syrah, y en cuya creación tuve una pequeña participación que quedó reflejada en la contraetiqueta.

Ulula Sauvignon Blanc. Foto del autor del blog.
Ulula Sauvignon Blanc, lo último de Bodegas Esteban Martín. Foto del autor.

Este que acaba de salir ahora es un blanco, monovarietal de Sauvignon blanc, que viene de perlas en la época veraniega para acompañar platos típicos de esta época del año y también para disfrutarlo en el aperitivo o con tapas variadas.

Como bien apunta el enólogo de la bodega, Jorge Barbería, se trata de un vino delicado, fresco y elegante, que luce en su etiqueta el apelativo 'Early harvest' (vendimia temprana). Las uvas, de la cosecha de 2024, fueron sometidas a una fermentación controlada a 17°C y maceraron con los hollejos durante 30 días.

Al llevarlo a la copa tiene una presencia luminosa y llamativa, con color amarillo claro con bordes dorados. Es muy rico en aromas delicados, con notas tropicales de fruta de la pasión, guayava y pomelo. También exhala sugerentes aromas florales y de hierbas silvestres. En fin, un vino refrescante, cítrico y agradable. Me sedujo desde el primer momento porque, de entrada, la Sauvignon blanc es una uva que me encanta y, además, en el Ulula presenta una personalidad propia, distinta del perfil típico de los vinos que se hacen con esta variedad en otras zonas de España, como Rueda.

Aperitivo con el nuevo vino. Foto del autor del blog.
Aperitivo de atún con pimientos del piquillo regado con el nuevo blanco. Foto del autor.

Lo estrené con un aperitivo a base de atún y pimiento del piquillo y el resultado fue espectacular. Sus creadores recomiendan acompañarlo también con anchoas, aceitunas y pescaditos, además de ensaladas de lechuga, de tomates frescos y también con espárragos. Otros platos con los que han comprobado un buen maridaje son pescados a la plancha o al vapor, el ceviche y las ostras. 

Y por si fuera poco, la relación entre su calidad y su coste es francamente buena, pues el precio de la botella está en torno a 6 euros. Así que ya lo sabéis, disfrutadlo en cuanto tengáis ocasión, es un vino muy recomendable, y en esta primera añada la producción es limitada. Tiene un porcentaje de alcohol del 12% y  hay que tomarlo bien frío. Estad atentos porque próximamente lo pondrán a la venta en la tienda de la página web de Bodegas Esteban Martín.

lunes, 30 de junio de 2025

Las pinturas del Monasterio de Villanueva de Sijena

Estaban muy equivocados quienes pensaban que las autoridades catalanas iban a aceptar de buenas a primeras la reciente sentencia del Tribunal Supremo que les obliga a devolver al Monasterio de Sijena las pinturas de la Sala Capitular que fueron robadas y expoliadas en 1936.

Todo está preparado en la Sala Capitular para la instalación de las pinturas. Foto del autor del blog.
La Sala Capitular del Monasterio de Sijena, lista para acoger de nuevo las pinturas arrancadas en agosto de 1936. Foto del autor.

Según el alto tribunal, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) debe facilitar la entrega de 35 fragmentos de pinturas murales de la Sala Capitular y los 8 fragmentos de pinturas profanas que el museo barcelonés exhibe en sus salas 16 y 17. A tal efecto, el Gobierno de Aragón ha entregado en el juzgado un informe de idoneidad de la Sala Capitular del Monasterio de Sijena para acoger de nuevo las pinturas arrancadas en agosto de 1936.

Nada más conocerse la resolución judicial ya manifesté mi desconfianza y el temor de que al final tenga que ser la Guardia Civil la que vaya a por las pinturas románicas, como ocurrió hace ocho años con otras obras robadas que estaban en el museo de Lérida. 

Entrada al Monasterio de Sijena. Foto del autor del blog.
Entrada al Monasterio de Santa María de Sijena. Foto del autor.

Y es que los sediciosos nacionalistas catalanes se pasan por el arco del triunfo todas las leyes y resoluciones judiciales que no sirven a sus objetivos y a sus delirantes discursos secesionistas. Para ello, se sirven de las más disparatadas mentiras (como que las pinturas se van a deteriorar en el emplazamiento del que nunca debieron salir) o de su doctrina supremacista, afirmando que los historiadores de arte y restauradores aragoneses no están preparados para llevar a cabo el traslado.

Todo excusas de mal pagador, como bien lo ha entendido el Gobierno aragonés, que ya ha pedido en el juzgado la ejecución forzosa de la sentencia y la imposición de una penalización diaria de 5.000 euros por el incumplimiento de los plazos establecidos en su plan de trabajo de desmontaje y traslado de las pinturas, que debería estar concluido en un plazo de siete meses.

Visita reciente al monasterio de un grupo de la Universidad Popular de Zaragoza. Foto del autor.

Mientras tanto, en el Monasterio de Sijena todo está preparado para el ansiado retorno de estas valiosísimas obras de arte románico. Hace pocas fechas estuve por allí y pude comprobar que la Sala Capitular ha sido perfectamente acondicionada, al igual que lo está el museo en el que se exhiben los bienes de Sijena recuperados hasta el momento, que se exponen en los antiguos dormitorios del monasterio.

Algunas de las obras que se pueden contemplar en la sala de exposiciones habilitada en los antiguos dormitorios del monasterio. Foto del autor.

No nos queda otra que seguir peleando sin reblar para que el retorno de las pinturas se haga realidad más pronto que tarde, por mucho que les pese a los sediciosos y sus adláteres y compinches.

 

sábado, 14 de junio de 2025

Mintiendo sin piedad

Últimamente, parece como si la mentira se extendiera como una epidemia por todos los estratos sociales. No es extraño, pues, que los políticos, especialmente los que tocan poder, mientan día y noche, más allá de lo imaginable, mucho más allá del ridículo y del absurdo. No sale ni una verdad de sus bocas.



Hasta el punto de que quienes tanto nos mienten lo hacen sin ningún pudor, riéndose descaradamente de los ilusos que en algún momento creíamos en sus promesas y juramentos en campañas electorales. Hasta el extremo de que la mentira, antaño considerada como un defecto o vicio tan reprochable que hacía que la palabra de los mentirosos careciese de cualquier valor, condenándolos a una suerte de ostracismo en su círculo más cercano, hoy se ha instalado como cualidad que valoriza a quienes la practican en sus ámbitos de actuación.

En épocas pasadas, se decía que había que tener una buena memoria para no ser pillado con las manos en la masa de la mendacidad. Hoy en día ya no se necesita ninguna precaución. A una gran mayoría de políticos y periodistas, como el valor al soldado, la insinceridad y la doblez se les supone de antemano. Y si en determinado momento alguien les reprocha su carencia de honor y sus falsedades, contestan sin rubor que han cambiado de opinión o que las circunstancias ya no son las mismas que cuando hicieron tal o cual aseveración.

Seguro que todos hemos conocido en nuestros ámbitos familiares o laborales a personas tan patológicamente mentirosas que hasta parecen disfrutar de sus mezquinas invenciones, sin llegar a entender la ironía de Oscar Wilde cuando dijo que quien tiene una imaginación tan pobre que no sabe mentir, tiene que limitarse a decir escuetamente la verdad. Estos psicópatas llegan a creer que sus invenciones y desmentidos son dignos del elogio y la consideración que merecen las fantasías en las que los grandes artistas basan las tramas en las que se desenvuelven los personajes de sus mejores novelas o canciones.

El único consuelo que nos queda a quienes todavía creemos en los méritos de los hombres y mujeres de palabra es el convencimiento de que los mentirosos llevan en su pecado la penitencia. Dudo mucho de que la satisfacción que puedan alcanzar cuando consiguen engañarnos con sus trápalas compense el sentimiento de frustración, fracaso y hundimiento moral que deben de sentir cuando dicen alguna verdad y los tachamos igualmente de embusteros. Aunque posiblemente a ellos les da igual porque también se mienten a sí mismos.

domingo, 8 de junio de 2025

Azafrán, una especia muy valiosa

Recientemente se ha celebrado la quinta edición de la Feria del Azafrán del Monreal del Campo, un acontecimiento que me sirve para tratar aquí sobre las cualidades de esta exquisita especia o condimento, que tanta presencia ha tenido en el recetario de nuestra Comunidad Autónoma.

Arroz con pollo y azafrán. Foto del autor del blog.
Arroz con pollo y azafrán. Foto del autor.

El azafrán es un producto valioso, que no caro, tanto por sus cualidades y rendimiento en los platos como por el gran esfuerzo que conlleva su producción. A partir de esta premisa, no puedo estar de acuerdo con la igualación que hace el Diccionario de la Real Academia, que equipara el significado de valioso y caro, situándolos como sinónimos.

Algo caro sería aquello por lo que pagamos un precio considerable sin que haya justificación para tal desembolso de dinero. Pero pagar como se merece el precio de productos valiosos como el azafrán o la trufa negra, por ejemplo, no sería comprar productos caros sino adquirirlos en su justo valor.

Podríamos decir, pues, que el azafrán (Crocus sativus) es posiblemente la especia más costosa del mundo. También la más misteriosa y la más apreciada por los grandes cocineros. En Aragón, su cultivo tuvo mucho arraigo, hasta el punto de que durante los siglos XVI y XVII se producía aquí la mitad del azafrán que se consumía en España. Pero hoy en día, su cultivo se circunscribe prácticamente a la zona turolense del Jiloca, donde se dan unas condiciones geoclimáticas ideales para su producción.

Museo del azafrán de Monreal del Campo.
Museo del Azafrán de Monreal del Campo.

En Monreal del Campo se ubica el Museo Monográfico del Azafrán, inaugurado en 1983. Visitando este museo y conociendo lo laborioso que es su cultivo, se entiende por qué no es un producto caro, máxime teniendo en cuenta que solo se necesita una pizca del producto par dar color, aroma y sabor a un guiso o cualquier otra preparación culinaria que alimentará a un buen número de personas. Un solo dato habla por sí solo: para obtener una onza de azafrán se necesitan unas 5.200 flores.

El azafrán más valorado es el de la última cosecha, aunque se puede conservar muchos años en botes de cristal cerrados herméticamente y guardados en un lugar oscuro y con poca humedad.

A la hora de utilizarlo en la cocina, se recomienda poner unas hebras en un papel de aluminio cerca de una fuente de calor para que se pongan crujientes y se puedan reducir a polvo con el fin de que se disuelvan bien su color y sabor en un líquido, que puede ser el propio caldo del guiso que se va a condimentar.

Da mucho rendimiento en arroces, con pastas y en guisos de carnes, como los que llevan cordero o ternasco. También va perfecto en algunos postres y con pescados, así como con la bullabesa que hacen los franceses.

Yo tengo guardados los aromas y el sabor del azafrán en lo más recóndito de mi memoria gustativa y sentimental. Cada vez que lo veo y lo huelo, o saboreo en algún plato que lleva este condimento, veo a mi abuela sacando unas hebras de una cajita del armario de la cocina para utilizarlas en el guiso de aquella jornada. 

Y lo hacía como un ritual heredado de no se sabe cuántas generaciones precedentes, sabedoras todas de que aquello que iban a dar a disfrutar a sus hijos y nietos era un tesoro auténtico, digno de la mayor consideración y cariño.

Mi abuela solía hacer un arroz con pollo en el que el azafrán tenía un protagonismo especial. A continuación os pongo una receta de este plato que firmó el restaurante La Rebotica, de Cariñena, en mi libro 'Tesoros gastronómicos de Aragón', en el que el azafrán formaba parte de la docena de productos incluidos en la publicación.

Flores de azafrán del Jiloca.
Una cesta con flores de azafrán del Jiloca.


Arroz con pollo de la abuela y azafrán

Ingredientes: 500 gramos de arroz; dos alas, un muslo y contramuslo de pollo, preferiblemente de corral de pueblo; 50 gramos de jamón; una zanahoria; champiñones o setas de temporada; medio puerro y una cebolla; un kilo de tomates maduros; pimiento verde y rojo; dos dientes de ajo; aceite de oliva virgen extra, un vaso de vino blanco, sal, pimienta y, por supuesto, unas hebras de azafrán aragonés.


Elaboración: trocear las partes del pollo a utilizar, quitarle la piel, salpimentar y sofreír con aceite de oliva en una cazuela. Reservar.

En la misma cazuela o en el recipiente donde se va a cocer el arroz, poner aceite y añadir todas las verduras previamente lavadas, troceadas en cuadraditos y salpimentadas. Sofreír durante cinco minutos, más o menos, incluyendo al final el jamón cortado en tiras pequeñas.

 Añadir el arroz y dar unas vueltas con una espátula de madera, agregar el vino, el pollo y litro y cuarto de agua o de caldo de pollo. Dejar cocer a fuego medio durante unos 10 minutos. Agregar el azafrán desleído en dos cucharadas de agua caliente y dejar cocer a fuego bajo el arroz durante cuatro minutos más. Comprobar que ya está hecho y dejar reposar cinco minutos antes de llevarlo a la mesa.


Artículos populares

Visitas al blog