En apenas unos diez kilómetros podemos encontrar dos ejemplos de templos románicos ubicados en el valle de Benasque, uno de los cuales (la ermita de Nuestra Señora de Gracia, en El Run) se encuentra en perfecto estado de conservación y de uso para celebraciones litúrgicas, mientras que el otro permanece desde hace mucho tiempo en estado ruinoso (la ermita de San Pedro Apóstol, en Sesué) sin que se acometan acciones para su recuperación. Cara y cruz de este arte arquitectónico del que Aragón tiene grandes tesoros.
![]() |
| Exterior de la ermita de Nuestra Señora de Gracia, en El Run. Foto del autor. |
La ermita de la Virgen de Gracia es un magnífico ejemplo del románico lombardo en el valle de Benasque, traído a esta zona por maestros de obra del norte de Italia en el siglo IX, aunque este templo fue ejecutado por canteros locales que habían aprendido las formas de construcción y decoración lombardas. Se encuentra ubicada en un lugar privilegiado, muy cerca de El Run, a los pies de la sierra de Chía, y es una de las construcciones románicas mejor conservadas en esta zona.
Desde el exterior, se identifican bien los elementos característicos del románico lombardo. Mención especial merece su singular torre, que alberga un pequeño campanario sustentado sobre la cubierta y que presenta una leve inclinación. Como otros muchos pequeños templos medievales del valle, su espacio interior se limita a una nave única rematada con una cabecera en forma de ábside semicircular.
Su buen estado de conservación es debido al empeño y dedicación de los habitantes de este pequeño pueblo y de otros cercanos, que han ido sufragando a lo largo del tiempo las obras necesarias para que el templo permanezca en pie y sirva para albergar ceremonias religiosas y romerías de fieles devotos.
![]() |
| Ruinoso estado en que se encuentra la ermita de San Pedro Apóstol, en Sesué. Foto del autor. |
Frente a esta cara del patrimonio románico del valle, hay algún ejemplo que representa la cruz, como la ermita de San Pedro Apóstol, ubicada en el término municipal de Sesué. Se halla en un estado ruinoso desde hace mucho tiempo y sólo ha sido objeto de actuaciones puntuales de limpieza a cargo de estudiantes en algún campus de verano, principalmente para adecentar los restos que quedan.
Era un pequeño edificio de una nave y cabecera semicircular orientada al Este, construida en mampostería, mientras que la cabecera presenta un aparejo más cuidado de sillarejo. El vano de acceso se encuentra a los pies y debió de estar coronado por un arco, aunque de él no queda nada. También está hundida la bóveda de la nave, que debía ser de medio cañón. Lo único que se conserva es la cabecera, con una bóveda de horno.
![]() |
| Una de la señales colocadas este año que indican por dónde se va a la ermita de San Pedro. Foto del autor. |
Pese al estado ruinoso de la ermita, este año se han colocado numerosas señales que guían a quien quiera visitarla desde Sesué. Y uno se queda con la duda de saber por qué en lugar de gastar esos buenos dineros en señalizarla no se han empleado en actuaciones para recuperar y restaurar este pequeño templo.


